domingo, diciembre 03, 2006

CASTRO URDIALES, CANTABRIA

Primer marrón, que cuando voy a recoger el coche de alquiler de Avis (500 BA miles por la gracia, €109 por dos días, muy bien), que lo había aparcado en la calle de atrás del Silken Coliseum de Santander, me doy cuenta de que tenía un bollo de la ostia en el capó junto con una huella. Un hijo de puta se aburría el sábado por la noche o no folló, y no se le ocurrió otra forma de desquitarse del mundo que patear mi coche, o, más bien, el de la compañía. No sé si al final me lo terminarán cargando a mi cuenta, pero según tengo entendido, tengo todas las papeletas.
Bueno, me paso por la comisaria de la Policía Local, en la calle Castilla nº 2, y ni puto caso, porque resulta que había un detenido de Dios sabe que (quien esté libre de pecado que tire la primera piedra).
Bueno, pues poco quedaba por hacer en Santander. Mejor echar carretera para adelante y en cualquier pueblo, véase Santoña o Castro, seguro que la Guardia Civil o Policía Local estaban menos ocupados que los de Santander para poner la denuncia. No se´bien de que serviría le denuncia, pero por ponerla, que no quedara.
Aunque tenga que terminar pringando.
Llegamos a Santoña.
La verdad es que es bastante feo. No tengo fotos de Santoña, porque no vi nada que mereciera la pena que no fuera algún sitio donde comprar anchoas. Y como tampoco bajamos a comprar, pues para hacerle algunas fotos a los muelles y naves del puerto, mejor no perdemos tiempo y nos vamos a Castro, que estaban de fiestas y estaba lleno de caracoles. Como más tarde en Fez.
¿Verdad que es precioso?
La historia de Castro Urdiales com puerto de mar data desde que el hombre navega en el Cantábrico. Pero los castrenses hacen una especial mención a su pasado como villa romana:
dedicándole una estatua al Emperador romano César Vespasiano Augusto. En Castro, se enorgullecen de su herencia romana, no como los vecinos de la izquierda, que ni fueron romanizados y mantuvieron su Rh - puro, como buen pueblo peninsular virgen e inmaculado de mancha común...
Eso sí, los vascos no fueron romanizados, como los cántabros, sin embargo, quieron vasquizar a los cántabros, aunque solo sea a base de escapadas de fin de semana y porque los ertzaintzas no pueden o no quieren vivir en Euskadi.
Por cierto, preciosa la iglesia de Castro.